la caricatura de papa noel

 

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De sentido común: La caricatura de Papá Noel...

 

A lo largo y ancho del mundo, Papá Noel (Papá Navidad) tiene múltiples y variados nombres, San Nicolás, Santa Claus, Viejito Pascurero, Padre hielo… ; pero, ¿quién es este señor al que miles de niños de todo el mundo escriben una carta contándole cómo se han portado y pidiéndole un regalo para la noche de Navidad?

Cuenta la historia que San Nicolás de Bari nació en el siglo IV en Turquía. Desde pequeño destacó por su carácter desprendido y, a la muerte de sus padres, hereda una gran fortuna que pone al servicio de los necesitados. Irá a vivir a Mira (Turquía), donde fue consagrado obispo. Se destacó por su pobreza, por los grandes milagros que obró y su cariño a los niños.  Murió el 6 de diciembre en el año 345. Sus restos descansan en la italiana ciudad de Bari. En algunos países se lo conoce como Santa Claus.

 

¿Que relación existe entre la historia de este Santo y la leyenda de Papá Noel?, sean cuales fueren los puntos de encuentro,  existe la misma diferencia que hay entre la verdadera imagen de alguien y su “caricatura”. Una caricatura no es un invento sino que tiene algunos rasgos del original pero están desproporcionados, deformados; de ese mismo modo sucede con muchas tradiciones verdaderas que con el paso del tiempo se han deformado y mantienen solo algunos rasgos de la tradición original.

En nuestro caso la deformación principal consiste en haber desplazado la atención de tal manera que Jesús, que le da el verdadero sentido a la Navidad, quede en un segundo lugar, ocupando el primero en la atención y en el afecto, la caricatura de San Nicolás, es decir, Papá Noel. San Nicolás, el original, llevaba a las personas a buscar sinceramente al “Salvador” del mundo que nació en Belén..., y “ese” era su mejor regalo.

De tal manera se ha desdibujado el sentido de la Navidad para algunos que hay que recordarles una verdad fundamental: en la fiesta de cumpleaños de “alguien”, ¡“alguien” es el importante!. Si esa persona no es el “centro” de la fiesta, ¿entonces qué estamos festejando?.

En realidad tenemos que decir que Papá Noel viene a ocupar el vacío que queda cuando la fe se volvió una mera costumbre y ya no transforma nuestra vida; cuando se ha perdido el sentido verdadero de la Navidad. El problema no es que Papá Noel, por razones comerciales o ideológicas, pretenda sentarse en el lugar principal de este “cumpleaños”, ¡sino que ese lugar esté vacío!. Papa Noel ha podido tan fácilmente “adueñarse” en algunos hogares de la Fiesta de Navidad  porque esa fiesta no tenía dueño. Si “apareciese” nuevamente el “dueño” de la fiesta, el “homenajeado”, el del cumpleaños, el que le da sentido a la Navidad y a nuestra vida... entonces fácilmente Papá Noel le dejaría el lugar; ¿pero, entonces, dónde quedaría la ilusión de los niños?, mejor es que se ilusionen con la verdad para que cuando crezcan nunca se desilusionen. 

Ciertamente, a diferencia de Papá Noel, la presencia de Cristo nos exige un cambio de vida, una conversión personal,  por eso no se pone tan fácilmente “de moda”; pero es justamente esa presencia, más necesaria y real, la que da sentido a nuestra vida y nos puede regalar la verdadera paz.

Los invitamos a renovar el verdadero sentido de la Navidad poniendo en el centro de nuestra atención y cariño a la Sagrada Familia de Jesús, José y María Santísima; para que de ese modo, como la luz del sol viene necesariamente solo con el sol, así la paz del niño Jesús venga con Jesús, no con la caricatura.

P. Héctor Albarracín

 

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